“Mujerez” cierra el ciclo flamenco BBK en Bilbao
9. julio 2010 | Por loscaminos | Categoria: Crónicas / ReseñasEl pasado día 30 de junio, tuvo lugar el cierre del ciclo flamenco BBK en la capital vizcaína y que, en esta edición, ha sido dedicada a la Mujer en el Flamenco. La presencia de las damas jondas jerezanas era obligada, ya que precisamente fue la caja de ahorros bilbaína la mecenas del proyecto discográfico que dio paso al espectáculo del mismo nombre. Por ello se notaba en el grupo una especial motivación en sus propuestas artísticas.
Ya en la presentación, se subrayó que la puesta en escena pretendía reproducir, en la medida de las posibilidades, el rito cantaor que fue captado en el estudio. Del mismo modo, se dedicó íntegramente el espectáculo a la memoria de Fernando Fernández Pantoja, Terremoto hijo, debido a la gran vinculación que se produjo entre Bilbao y el artista tristemente desaparecido. Fue él el primer artista en participar en los ciclos flamencos de BBK en Bilbao; fue él quien tuvo el privilegio de abrir el prestigioso museo Guggenheim al flamenco para ilustrar la palabra de José Manuel Caballero Bonald y fue Bilbao la última ciudad que escuchó sus cantes en la zambomba jerezana celebrada allí. En el casillero de la motivación también contó, y mucho, esta circunstancia.

Abrió plaza la más veterana de las artistas. Juana la del Pipa está en un momento excepcional y su eco de humo de fogata es una joya intemporal, así como maneja los tiempos del cante. Se inició por tientos y tangos para cerrar con bulería para escuchar. Sendos cantes se quedaron algo cortitos en tiempo, que no en sabor.
Luego, Dolores Agujetas patentizó el dicho de porqué su saga cantaora es de la que más duelen del panorama jondo. Una voz que sale de lo misterioso y que corta como cuchillo incandescente recién salido de la fragua. Soleá con evocaciones manueltorreras y una siguiriya corta y punzante fueron sus avales.
Que Tomasa La Macanita es una artista total y una gran profesional se comprobó una vez más. Hay un escalón que las advierte por la forma de llenar el escenario y la rotundidad de sus conceptos. Muy flamenca en la soleá en la que alcanzó momentos muy inspirados, algunos de ellos en recuerdo de Fernanda de Utrera, para fundirse en la bulería festera con rúbrica bailaora de Luisa Soto.
Esta sería, pues, la primera parte del espectáculo y si hay que resaltar algo fue la guitarra airosa y enduendada en el acompañamiento de Moraíto, el elemento que cohesiona todo este entramado de metales flamenquísimos. Sin dejar atrás, las aportaciones en la guitarra de Dieguito Agujetas.

Las tres mujerez en solitario encima de la penumbra del proscenio es una estampa de la que dicen los castizos que paga la entrada. Tres voces, tres rostros, tres expresiones distintas para decir lo mismo, el cante grande.
Si hasta el momento había sobresalido el cante por soleá de Macana, en la ronda por tonás Dolores Agujetas tuvo su momento, elevando la temperatura con el martinete y sentenciando con la debla al borde de la emoción más flamenca.
Siguiendo el hilo de las contribuciones grupales con respecto a la primera parte, se retomó la escena con las guitarras por fandangos, una fórmula que llega al público con gran fluidez.
Pero la velada guardaba aún un momentos sublime. Fue el protagonizado por Juana la del Pipa por bulerías. Como queriendo no quedar atrás, tiró de esa flamenquería incontestable, señaló son su dedo moreno a los cielos y se cantó y bailó con una fuerza y un compás al alcance de muy pocas. De este modo, se equilibró el techo de cada una y de la obra en sí.

Una fiesta jerezana con la contribución bailaora de nuevo de la elegantísima Luisa Soto; el sabor de Currita de Juañares y los palmeros Chincharito y El Bó, fue la mejor despedida de Mujerez en Bilbao. Hay que valorar también que en su éxito tuvo mucho que ver la nueva sala cultural de BBK, acogedora e íntima pese a su amplitud.
Este encuentro, sin duda, ha servido para estrechar más los lazos, si cabe, entre Bilbao y Jerez. Un idilio que, de momento, está dando grandes frutos. Porque como dice el maestro Alfredo Benítez, la verdad siempre ofrece resultados. Y tanto.
José María Castaño (Bilbao). Fotos: BBK




