“Cante Hondo”, Manuel Machado
16. Diciembre 2008 | Por loscaminos | Categoria: Crónicas / Reseñas
CANTE HONDO. Manuel Machado. Norte Sur, 2008
El Machado más relacionado con el mundo del flamenco ha sido siempre el conocido como Demófilo al que debemos una primera recopilación de letras y algunas investigaciones de gran relevancia, ya que fueron escritas en torno al año 1881. No obstante, sus hijos también dedicaron parte de su obra al arte jondo, si bien esta labor pasó algo desapercibida. Una de las razones es que un libro titulado “Cante Hondo”, obra de Manuel Machado ha estado escondida al gran público en algunas colecciones de anticuarios. Parece ser que cuando salió está publicación de imprenta, en 1912, se vendió rápidamente toda la tirada entera. Ahora la editorial Nortesur ha tenido el gran acierto de publicar la obra para conocimiento de todos. Y trae algunas sorpresa ya que muchas letras que se creían puramente populares son obras de Manuel Machado o bien recopiladas por el escritor.

Por ejemplo, una letra por bulerías que se oye en el último disco de Paco de Lucía “Cositas Buenas”: “Una fiesta se hace/ con tres personas: / una baila, otra canta/ y la otra toca. / Ya me olvidaba, / de los que dicen “¡ole!/. Precisamente, el autor, en el prólogo de la obra recién rescatada incita a los flamencos a interpretar las letras en ella insertadas: “Cantadlas y no hayáis miedo de que yo reivindique la propiedad”.
En ese texto que abre el libro confiesa su admiración por cantaores de su época y anteriores como El Fillo, La Andonda, Silverio, La Niña de los Peines, Niño de Cabra y El Mochuelo, entre otros. También se explica sobre el carácter de sus versos: “Yo mismo, andaluz, sevillano hasta la médula (de allí soy, de allí mis padres y mis abuelos), canto al estilo de mi tierra los sentimientos propios, sin otra idea que la de aliviarlos o exaltarlos, según me duelen o me complacen”. Y así lo plasma en soleares, malagueñas, polos y cañas, tonás, seguiriyas, alegrías, livianas o pregones. La cuidada publicación, además, recupera el primer ensayo sobre el flamenco, escrito por el padre del autor.




