Crónica Cien Años de Tío Gregorio “El Borrico”
27. Octubre 2010 | Por loscaminos | Categoria: Crónicas / ReseñasTeatro Villamarta. Jerez de la Frontera. Ciclo: Flamenco viene del sur, 22 de octubre 2010.Coordinación: Alfredo Benítez, José María Castaño y Gonzalo López. Escenografía teatral: Carlos Sánchez. Actores: Luis de Pacote (narrador) y Salvador Fanega (figurante). Cantaores: Luis “El Zambo”, Juana “La del Pipa”, Juan Moneo Lara “El Torta”, “Juanillorro”, Capullo de Jerez, Paco (el nieto de Tío Borrico). Tocaores: Manuel Parrilla y Pedro Jero “Periquín, Niño Jero”.Palmeros: Chicharo y Gregorio.
Con motivo del centenario del nacimiento de Gregorio Manuel Fernández Vargas “Tío Borrico” el teatro Villamarta de Jerez estrenó el espectáculo “Cien años de Tío Borrico” que tuvo una muy buena entrada y estupenda acogida por parte del público. Se trataba de la primera de las tres actividades flamenco-culturales programadas en el centenario de su nacimiento, que pretendían reivindicar la importancia de la figura de este humildísimo ser humano y extraordinario cantaor que tan importantes aportaciones ha regalado a la historia del cante jerezano.
La representación teatral del Villamarta no fue únicamente un espectáculo musical sino una adaptación muy original de la vida y obra del protagonista Todo se elaboró a través de un guión teatralizado, con guiños Quiñonescos, que combinaba, por una parte, la narración de la biografía humana y artística del cantaor, y por otra, la interpretación de la herencia cantaora de Tío Borrico a través de la incorporación de diferentes artistas de la tierra. Se puede decir que se trata de una obra redonda en muchos aspectos. En primer lugar por su estructura circular, ya que se inicia y se cierra con unas imágenes de Gregorio Fernández Vargas. Comienza el retrato con la proyección en una pantalla, situada al fondo del escenario, de unas palabras del protagonista. La obra es igualmente redonda en su planteamiento y desarrollo gracias a un magistral juego de cámara que va emitiendo un barrido de diferentes imágenes, en redondo, de izquierda a derecha, del mítico Volapié de La Asunción Con este juego teatral de imágenes se sitúan, de manera figurada ,a los artistas que van apareciendo en escena ,como reunidos en mesas de dicho local. Y redonda también es la manera de enlazar la narración biográfica y reflexiva de Luis de Pacote- llena de difíciles tintes tragicómico – con las partes musicales de la obra. Sería terriblemente injusto no destacar igualmente el papel de Fanega, que, sin abrir la boca mas que para dar tres buchitos, traslada al público la actitud del hombre antiguo de campo, que no necesita mas que gestos corporales para trasladar su sentir y parecer. Un Harpo Marx, versión Gañanía Jerezana, pero de muchos kilates.

Respecto a las partes musicales de la obra también insisto en su redondez, ya que cada artista aporta no sólo una parte del repertorio de cantes de Tío Gregorio, sino algunas características de entre las muchas cualidades que poseía. Juanillorro aportó la sencillez y la entrega en los tangos como “desgraciaito nací” y bulerías. Con Luis “El Zambo” disfrutamos de la solera del cante de Frijones, del sabor del cante a nudillo en sus bulerías pá escuchar y de la jondura en sus cantes por tonás y martinetes. Con Juana La del Pipa nos trasladamos al cante dicho y peleado- en estado acongojado- a través de un metal inigualable. Cantes por soleá y bulerías acompañados por el Toque de Manuel Parrilla y las palmas de unos taciturnos Chícharo y Gregorio que contrastaban con el temperamento de la cantaora. Juan Moneo,”El Torta” y Periquín, en un mano a mano, añadieron la genialidad de unas alegrías rabiosamente dramatizadas que sumieron al Villamarta en un regocijo unánime de publico. Las alegrías culminaron en una segunda tanda de letras enlazadas de forma improvisada y genuina –vamos, estilo Torta-con “y por apellido Rosa” Para terminar su actuación, una cuantas letras por bulerías tradicionales del Borrico “mi caballito pati calzao” o “monte calvario”, aderezadas por las falsetas del inigualable toque de Periquín. El Capullo ,que compartió el toque de Niño Jero, salió a por todas e interpretó letras por seguiriyas muy personales y llenas de derrotismo como “de dos hermanos que somos”.Su actuación concluyó con míticos fandangos borriqueros como “pá ése coche funeral” pero versión Capullo, claro. Una vez rematado el relato narrativo, la obra se cerró con un fin de fiesta conjunto en el que disfrutamos además de la incorporación en escena de un emocionadísimo nieto de Tío Borrico, Paco. Y como broche definitivo se proyectaron las imágenes de Tío Gregorio cantando y bailando en la serie Rito y Geografía del cante. En definitiva, una celebración tan original como justa y necesaria del centenario del nacimiento de una figura capital en la historia del cante de Jerez.
Texto: Ana Olabarría. Foto: Estela Zatania (deflamenco.com)





Que me hubiera gustado estar ahi….!! Siento una gran admiracion por Tio Gregorio y humildemente he estudiado algunos de sus cantes y es genial !! en buena hora y de justicia este reconocimiento publico…
tambien admirador de todos los artistas que se dieron en esta cita… de verdad hubiera hecho lo posible por asistir, pero ahora en America y con el Oceano de por medio… me tengo que conformar con leer vuestra cronica. Saludos !!