Crónicas de las actuaciones del grupo de Juanillorro y la Peña Terremoto en Zaragoza y Bilbao
12. Enero 2010 | Por loscaminos | Categoria: Crónicas / ReseñasAl filo de lo imposible…. (Juanillorro y su gente en Zaragoza)
Sábado 19 de diciembre de 2009. Plaza del Pilar de Zaragoza. Cante y Baile: Felipa la del Moreno, Antonio Peña “El Tolo”, Fernando Jiménez, Antonia la del Moreno, José de Paulera, El Zorri, Luisa Soto y Juanillorro Al toque: Miguel Salado e Ismael Heredia
Hay ocasiones en las que no queda más remedio que saltarse el principio básico de no opinar públicamente sobre algo en el que uno tiene responsabilidad directa en su puesta en escena. Pidiendo perdón por delante, por la obligada subjetividad de que van aderezadas estas líneas, me veo en la obligación de relatar, para que no quede en el olvido, lo sucedido el pasado sábado 19 de diciembre en la capital maña.
Como primera parada del itinerario que la Caja de Ahorros BBK y el Ayuntamiento de Jerez han trazado este año para dar a conocer su Zambomba, se presentaba la actuación del grupo liderado por Manuel Carpio “Juanillorro” en la Plaza del Pilar de Zaragoza. A priori, el espacio y la fecha elegida, la tarde del sábado previo a Nochebuena en pleno centro comercial de la ciudad, se presentaba como idóneo para la celebración de un espectáculo de estas características. Desafortunadamente, el resultado fue bien distinto ya que, cuando la expedición arribaba al campamento base, el Hotel Las Torres, situado en la misma Plaza del Pilar, el termómetro no superaría los 2ºC, y eso que eran las tres de la tarde y el sol todavía “calentaba”.
Durante la obligatoria prueba de sonido, la temperatura iba descendiendo a la misma velocidad que el sol se ponía y que se iba levantando el viento del Cierzo (no podía tener otro nombrecito), un viento de componente noroeste fuerte y frio que se origina en el valle del Ebro por la diferencia de presión entre el Cantábrico y el Mediterráneo. No exageramos si decimos que la sensación térmica, a la hora de comienzo del espectáculo, se podía acercar a los -10ºC. Si a esto sumamos que a la misma hora el Barcelona disputaba la final del Mundial de Clubes y que a continuación el Zaragoza visitaba al Real Madrid con las cámaras de televisión en directo, cambiar la calefacción y el mando a distancia por un espectáculo flamenco navideño era no menos que una heroicidad. Aun así, cuando los diez integrantes del grupo subían al escenario, unas cien personas, que se multiplicarían durante la actuación a la llamada del compás navideño, aguardaban en pie a que comenzara el espectáculo.

En estas condiciones, con todos los artistas ataviados con gorros y abrigos, con guantes cortados por la punta de los dedos para los guitarritas, y con el público aguantando estoicamente en pie, no se podía pedir más que la actuación llegase a su fin lo antes posible, pues el simple hecho de resistir más de una hora en esas condiciones era ya una gesta más propia del alpinismo que de una programación cultural o festiva. Pues bien, a pesar de ello, y aunque a veces, demasiadas, se acuse a los artistas flamencos de informales y poco profesionales, la actitud de Felipa y Antonia del Moreno, Luisa Soto (las mujeres primero), El Tolo, Fernando Jiménez, José de Paulera, El Zorri, Miguel Salado, Ismael Heredia y el propio Juanillorro, fue toda una lección de esfuerzo, entrega y profesionalidad, que no puede venir más que de quien siente el orgullo y la responsabilidad de llevar la bandera de su tierra y de su propia cultura. Y es que, aun con todo, el espectáculo tuvo un tono más que brillante en villancicos colectivos como Una pandereta suena, Los caminos se hicieron, Un pastor lleva una burra o Calle de San Francisco, donde el grupo hizo gala de las mejores señas de identidad de la tierra: compás, espontaneidad, comunicándose continuamente con el público y, ante todo, flamenquería. En los villancicos individuales destacó un inspiradísimo Juanillorro con el Debajo de la Hoja, pleno de gracia con una serie de pataitas de antología, la voz de almíbar de Felipa la del Moreno en Camina la Virgen Pura, la racial y desgarradora Profecía de El Tolo y el premonitorio Corococó que bordó descalza Luisa Soto, a quien el destino dio la oportunidad, sin saberlo, de despedirse cantando y bailando, levantando los brazos al cielo, de su amigo Tomas Soto Lahera “Torrito”, que fallecería horas después, siendo, con toda seguridad, la última persona que interpretara en público uno de los villancicos que él popularizó.
A pesar de que el espectáculo ya superaba la hora de duración, el público, a quien el combustible de pestiños y oloroso dulce aun mantenía en pie, no quería quedarse sin su ración de bulerías, donde cantaron y bailaron todos los componentes del grupo como si estuvieran en el más confortable de los teatros. Entre bromas, ya al calor del hotel, decíamos que solo faltó que lo hubiera presentado Sebastián Álvaro y que la hazaña, más que en el programa “Flamenko” de Canal Sur, se emitiera en “Al Filo de lo imposible”.
Lo dicho, toda una lección, una gesta, que no merecía quedarse en el olvido. Gracias a todos.
Gonzalo López
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ZAMBOMBA DE LA PEÑA FERNANDO TERREMOTO EN BILBAO.
Martes 22 de diciembre 2009.Plaza del Gas. Cante y Baile: Fernando Terremoto, Felipa del Moreno, Pedro Garrido “Niño de la Fragua”, Andrés Lazo “El Pescailla”, Rosario Soto, Juan Flores, Luisa Terremoto, Juana Terremoto, Luisa Medrano. Al toque: Antonio Higüero y Manuel Valencia. Zambomba: Andrés Lazo “El Pescailla”
Por cuarto año consecutivo, la estrecha y consolidada colaboración entre la Caja de Ahorros BBK y el Excelentísimo Ayuntamiento de Jerez nos han permitido disfrutar en Bilbao de una estupenda navidad flamenca. Y es que cuando se asoma diciembre los aficionados comienzan a se: ¿cuándo viene la zambomba? ¿Qué zambomba viene éste año? Esta celebración tan Jerezana de la pascua es ya todo un clásico, en la programación flamenca de la BBK. Y también entre las actividades navideñas de la Villa de Bilbao. En pocos años el público ha acogido con mucho cariño e ilusión ésta cita flamenca, ya que se trata de una manera muy popular de celebrar la llegada de Las Pascuas. Los asistentes van incrementado tanto en numero como en su nivel de participación, cantando los villancicos, sumándose a los coros, jaleando(a su manera)y dando palmas, mas o menos acompasadas, pero, sin duda, llenas de entusiasmo.
En esta ocasión la zambomba traía novedades interesantes. La primera, la nueva ubicación de la carpa en la plaza del Gas. La segunda, el prestigio de la peña que nos venía a visitar. La Peña de Fernando Terremoto ha ido sembrando éxitos a lo largo de los años por todos los rincones por los que ha pasado. Se trata de una peña con un carácter muy familiar .Además aporta un repertorio que combina perfectamente los villancicos populares mas antiguos con composiciones del propio director que , a su vez, se han convertido en nuevas piezas del legado mas popular. Esto es debido a la buena acogida que han tenido entre público y profesionales. Sin duda, era una oportunidad estupenda de disfrutar de una navidad flamenca popular degustando ingredientes de gran calidad como son las composiciones del propio Terremoto, el sabor añejo del cante y el baile de las componentes mas veteranas del grupo, las sonantas de Antonio Higüero y Manuel Valencia-dos artistas muy queridos y conocidos en éstas tierras-y la frescura de la juventud de chicos y chicas como “El Niño de la Fragua” y Felipa la del Moreno.

Fernando Terremoto demostró una vez mas ser un enorme profesional en cualquiera de sus expresiones artísticas (cantaor, compositor o director) y un artista inmensamente generoso ya que nos regaló a la afición una zambomba compuesta por once flamencos de distintas generaciones y estilos. Supo darle a cada uno su sitio y su merito sin perder el carácter grupal y festivo de la zambomba. Sin duda, Fernando es un artista que siempre se ha entregado al máximo, en cualquier situación, y siendo conocedor de la calidad del trabajo de su peña y de la buena sintonía que ha sabido ganarse entre el publico bilbaíno, no podía esperar menos del respetable que nada mas escuchar los primero sones del “Tin tin Catalina” respondía con entusiasmo integrándose en el coro como si llevaran toda la vida cantándolo. Fueron varias las piezas corales interpretadas por el grupo como “Ya se van los quintos, mare”, “Los caminos se hicieron” o ”Calle de San Francisco” Pero, el momento mas emotivo de la noche fue cuando el propio Terremoto cantó “Cuando se acerca diciembre”. Jaleado antes de comenzar la pieza, Fernando desgranó la esencia mas flamenca y humana de la letra: “Divina festividad, demostrémosle alegría, como lo hacen los gitanos, cantando por bulerías. Suenen las zambombas….” Y la zambomba y los cantes siguieron sonando en las voces de Pedro Garrido con “Sirva tu cuna”, de Juana con “Cantaba José”, de Luisa Medrano con “Venid Gitanos”, o de “la Vecinita” de Andrés con su pataíta de salida. Rosario llegó con la “Alegría alegría”, Felipa con “Galilea” y Juan Flores nos cantó la ofrenda a “Manuel”.Antonio Higüero anunció un cambio de tercio del villancico flamenco a la fiesta por bulerías que tuvo gran acogida entre los asistentes. Todos los peñistas cantaron populares letras de bulerías y fue el propio Fernando quien puso el cierre definitivo a la celebración bailando con su hermana en una pataíta llena de complicidad familiar y de cariño hacia un público que le admira y le agradece con su entusiasmo la entrega y la verdad de su trabajo.
Texto: Ana Olabarría (Bilbao)
Fotografías: BBK



