El Lebrijano tal cual en las Presencias Flamencas
26. Febrero 2010 | Por loscaminos | Categoria: OpiniónJuan Peña Fernández se mostró muy cercano en la segunda jornada de las Presencias Flamencas que se celebró en el Salón de Actos del Campus Universitario de Jerez. Estuvo conducido magistralmente por su hermana Tere Peña lo que contribuyó a que el artista se presentara muy abierto. La entrevista comenzó con una referencia a la estirpe de Lebrijano y cuanto ella ha representado como herencia en sus poses artísticas. Si bien, su comienzo profesional estuvo ligado a un nombre de mujer: La Paquera de Jerez, quien lo enroló en una turné como guitarrista, fue otra la que marcó decididamente sus referencias artísticas: Pastora María Pavón Cruz “La Niña de los Peines” que, durante una larga temporada tuvo a Juan como si fuera un hijo. De ella, aprendió muchas cosas pero, sobre todo, la capacidad para jugar en las fronteras de los cánones sin perderlos de vista.
A instancias de su hermana, recordó su paso por Madrid y Sevilla en tablaos y salas de fiestas hasta que se convirtió en una figura clave de los Festivales Flamencos. Según Juan el éxito de los mismos “se debía a los cantaores de primera fila, cada uno con su personalidad, que confluían en ellos como Mairena, Fosforito, Chocolate, Fernanda de Utrera, La Paquera o Camarón de la Isla”.

Otra de las líneas en su discurso fue en torno a la discografía, que en su caso es muy abundante, según señaló Tere Peña, pues son casi 40 los discos que componen la producción de Lebrijano. Se destacó el “Sevilla – Cádiz”; la columna vertebral de todo esto. Así como sus más famosos LP, tales que “Persecución” o “La Palabra de Dios a un gitano” para desembocar en su experiencia con la música andalusí. “Cuando ahora todo el mundo habla de fusión, ya estaba yo ahí con ella hace más de 30 años”, indicó el artista al tiempo que criticaba la forma en que algunos cantaores muy importantes, lejos de buscar en la tradición de sus propias casas, se dedican a prestar su voz para hacer temas o canciones aflamencadas de uno u otro, como en el tiempo de la copla.
Para finalizar, Tere invitó a su hermano a que comentara cómo nació la idea de grabar textos de Gabriel García Márquez. El cantaor contestó que “un día mirando una foto que tienen juntos en sus casa, me digo: grabo a todo el mundo y no he grabado a este fenómeno de las letras. Así que me metí en faena sin saber lo que me costaría grabar textos en prosa y no en rima, como acostumbramos los flamencos”. Pero, constató que había sido una experiencia maravillosa y que sólo la dedicatoria de Gabo: “Cuando Lebrijano canta se moja el agua” ha merecido por sí sola ser artista.
Cuando finalizó el acto, y después de enviar un saludo muy afectuoso a la familia de Terremoto, instó que el deseaba tener algún título parecido al de jerezano de adopción, ya que siente un inmenso amor por Jerez y su historia, a la que le unen lazos artísticos y consanguíneos.
José María Castaño





un beso para estas dos maravillosas personas
llevo escuchando a Juan desde que tenia 4 años y tengo 37