La voz inolvidable de El Corruco
28. Enero 2010 | Por loscaminos | Categoria: OpiniónCon motivo del centenario de su nacimiento. Publicado por Manolo Bohórquez en http://blogs.elcorreoweb.es/lagazapera/
A Juan Rondón
Los críticos de flamenco tenemos nuestras debilidades, como seres humanos que somos, aunque algunos lo hayan puesto en duda muchas veces. Los artistas, sobre todo. En una ocasión me hice un análisis de sangre y el médico, al ver los resultados, se interesó por mi lugar de origen. “¿De verdad es usted de Arahal?”, me preguntó el de la bata blanca. De la calle Óleo, que no es cualquier calle de Arahal. Casi enfrente de La Mazaroca, que no es moco de pavo. ¿Qué vería en mi sangre aquel médico? A ver si voy a ser un marciano y no lo sé…
Entre mis debilidades está un cantaor de la Línea de la Concepción, José Ruiz Arroyo El Corruco, del que este año estamos conmemorando el centenario de su nacimiento, que ocurrió el 21 de enero de 1910. El mismo día que murió en Madrid el gran Chacón, celebraba este cantaor sus 19 años. Vivió poco tiempo y, por este motivo, dejó una escasa discografía -dieciocho discos de dos cantes cada uno-, pero no le ha hecho falta nada más para quedar en la historia del flamenco como uno de sus más importantes fandangueros. Y no sólo como un mero cantaor de fandangos: sus soleares, seguiriyas y campanilleros, entre otros estilos, como la malagueña, la media granadina, la taranta y la milonga, lo convierten en un intérprete digno de ser muy tenido en cuenta, al margen del fandango de la época en la que vivió y ejerció su arte. En este estilo, qué duda cabe, que fue el que lo hizo figura con sólo 20 años, era de una singularidad extraordinaria.
De este cantaor linense, como de otros que murieron jóvenes -El Carbonerillo, por ejemplo- o que perdieron la vida en la Guerra Civil española de 1936, que es lo que ocurrió con El Corruco, cada investigador ha dicho lo que le ha parecido. Pero como también los hay serios y rigurosos, como Juan Rondón Rodríguez, de Jimena de la Frontera (Cádiz), se puede asegurar sin temor a error dónde y cuándo nació, cómo fue su efímera vida artística y, por último, cómo y dónde murió.
José Ruiz Arroyo, el Corruco de Algeciras, era en realidad de la Línea de la Concepción, el pueblo de su madre, Isabel Arroyo Haro. Su padre, Manuel Ruiz García, era de la localidad malagueña de Fuengirola. Se casaron en La Línea y allí fue donde nació el cantaor, en la fecha ya indicada. Pero como, siendo aún un niño, el matrimonio trasladó su residencia a Algeciras, al barrio bajo -por motivos laborales del padre, que era tabacalero-, cuando comenzó a cantar le pusieron como sobrenombre artístico el de Corruco de Algeciras.

Corruco (a la izquierda), con el Niño del Arahal y Paco de Paradas
No le fue difícil acceder a los ambientes flamencos, al ser la ciudad de Algeciras, y todo el Campo de Gibraltar, un lugar de enorme solera flamenca, aunque sólo se haya incluido en el mapa del flamenco con motivo de la aparición del guitarrista Paco de Lucía. Siendo sólo un adolescente, El Corruco ya tuvo la oportunidad de escuchar a los muchos cantaores que a mediados de los años 20 visitaban Algeciras en las compañías de la época, con los que en seguida entabló amistad. Se cuenta que fue Manuel Vallejo uno de los primeros en animarlo a cantar como profesional. En 1928, según Juan Rondón, participó en un concurso de saetas que tuvo lugar con motivo de la presentación de la película Currito de la Cruz. Al año siguiente cantó por primera vez en Sevilla, y en seguida grabó sus primeros discos, con Parlophón y la guitarra de Manolo de Badajoz.
A partir de sus primeras grabaciones, que lo dieron a conocer en toda Andalucía, comenzó a cantar en los grandes espectáculos de la Ópera flamenca. Tras su presentación en Barcelona, en 1931, se incorporó a una compañía de Alberto Monserrat y debutó en el Teatro Fuencarral de Madrid el 13 de abril del año siguiente. Se presentó también con él El Carbonerillo, y en la compañía iban la Niña de los Peines, Pepe Pinto, la Niña de la Puebla, Chaconcito, la Niña de Castro y otros. Estuvieron en Zaragoza, Valladolid, Barcelona, Valencia, Murcia y varias ciudades andaluzas, ya en el verano. El sábado 23 de julio de 1932 cantó en la Plaza de Toros de Granada con la Niña de los Peines, José Cepero, Pepe Pinto, Guerrita, el Niño de Utrera, Paco Mazaco, el Cojo de Málaga, el Niño de Madrid, Sabicas, Manolo Martel y el Niño Ricardo. Estuvo cantando hasta que estalló la Guerra Civil de 1936. Sólo un mes antes lo había hecho en Algeciras, en el Teatro Apolo, con el Niño de Vélez, Marchenilla y Paco el de Paradas, entre otros.
Según el ya citado Juan Rondón, El Corruco murió por herida de fusil el día 11 de abril de 1938, en el Frente de Teruel y como soldado del Ejército Nacional. Tenía sólo 28 años de edad y dejó mujer y un hijo. No deja de ser curioso que muriera por las balas republicanas quien grabó fandangos a favor de la República:
Un grito de libertad
dio Galán y García Hernández.
Tembló el trono y la Corona
y con dolor hizo triunfar
la República Española.




Me gustaría saber qué criterios siguen quienes filtran los comentarios, pues después de hacer varios de ellos con los requisitos de (email y nombre) y con respeto en la forma, aparece que no hay comentarios. Mi reflexión es: Si el flamenco realmente lo sigue una minoría, creo se deberían respetar todas las opiniones. Si no abundan , y se impide que se publiquen los pocos que hay … apaga y vámonos. [Con la salvedad de que sea un acuestiñon técnica]
Rectifico: La palabra ( filtran ), la cambio por (moderan)