Lola Greco y Farruquito presentan sus credenciales
2. Marzo 2010 | Por loscaminos | Categoria: Crónicas / ReseñasLas dos pasadas jornadas del Festival de Jerez 2010 nos trajeron dos conceptos bien distintos en sus planteamientos y su ejecución. El día de Andalucía nos trajo una versión renovada de la obra “Fedra” con el guión de Miguel Narros. Representado el papel principal por la flamante Premio de la Danza 2010, Lola Greco, la historia nos sitúa en la tragedia griega. Fedra, esposa de Teseo (bailado por Alejandro Granados), trata de seducir a su hijastro Hipólito (gestualizado por Amador Rojas). Esta es la idea principal por la que gira toda la puesta en escena a modo de una ópera flamenca. Talento hay a raudales en el reparto, no obstante, cuanto Lola (soberbia en la danza), Amador y Alejandro más cerca están de la danza que del baile más brillan y esta fue una Fedra demasiado aflamencada, cuanto nos privó de una mayor dimensión de los artistas, todos ellos estrellas rutilantes de la danza. A veces, hemos hecho este comentario al contrario, cuando artistas de reconocidas virtudes flamencas insisten en danzar en demasía. La música fue de Enrique Morente y para mi gusto se forzaron algunas situaciones para amplificar la revisión de la obra y su vanguardismo.

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El estreno del mes de marzo, nos trajo a tofo un ídolo de masas: Farruquito. Tanto que la mayoría del público asistente a Villamarta estaba como predispuesto a jalear y aplaudir sin concesiones al bailaor sevillano, antes incluso de iniciar sus pasos. En cuanto a su baile, hay que decir que se nota un proceso de maduración porque no tira tanto de la espectacularidad de sus remates y trata de serenar las poses y los paseos por el escenario. Luego está, como es evidente, esa marca de la casa; la herencia legada por su abuelo que tiende a mostrar esa parte tan racial de sus posturas. Ese código genético manda mucho y cuando quiere Farruquito es capaz de electrizar con dos latigazos del repertorio de esta familia (como así rubricó también su hermano pequeño “El Carpeta”). Pese a todo, los comentarios de muchos compañeros de la prensa era el mismo: la puesta en escena del espectáculo dejó algo que desear con respecto a la grandeza de su interpretación, que tampoco fue muy uniforme y dependió más de grandes destellos.

Texto: José María Castaño
Foto: Teatro Villamarta (Javier Fdez)




