Manuel Torre homenajeado… por sus galgos
12. enero 2012 | Por loscaminos | Categoria: OpiniónReconozco que me causó una grata sorpresa. Por fin Jerez iba a rendir un homenaje a Manuel “Torre”, el genial cantaor de la Plazuela que instauró una nueva forma de quejarse con la voz de pecho natural y el pellizco como vocación. Aún muchas voces jerezanas, de las que no se han ido al abrigo de los Alcores, deben a Manuel una estética cantaora pura y un espejo donde mirarse de aquí a la eternidad. Ya lo hemos denunciado en otras muchas ocasiones como quien habla en el desierto: Jerez sufre de amnesia colectiva para con sus artistas. Y ello puede tener consecuencias irreparables, acaso las estamos viendo ya, por no tratar de conocer de dónde se viene y quiénes, como este genio de la calle Álamos, deben ser los referentes artísticos.
Ante la indolencia de todos por no recuperar el busto de Don Antonio Chacón en las calles de Jerez, de las que fue retirado por acto vandálico y racista a contra sensu se suma la total ausencia de menciones a Manuel Soto Leyton, apodado como “Torre” desde hace la tira de años cuando se le recordó por la Cátedra de Flamencología. Aún recuerdo como en aquel 5 de diciembre, en su 125 aniversario, no se colocó en su busto ni siquiera una flor, ni un sólo acto de recuerdo y los flamencos jerezanos estaban casi todos riéndole las gracias a un antiguo Presidente de la Diputación de Cádiz y pidiendo la Llave de Oro póstuma a Camarón de la Isla. Ahora todos los niegan pero basta ver la foto y tirar de hemeroteca. Claro que si el político (que entonces ellos tenían jurdó a espuertas para los flamencos) hubiera ido a honrar a Manuel Torre otro gallo hubiera cantado. Lo dicho ni un sólo ciclo, ni una sola peña flamenca a su nombre, nada, Manuel Torre no aparece para nada en los recordatorios obligados a estos dioses del flamenco que más le valieran haber nacido en Sevilla que en Jerez porque hubieran sido mejor valorados. Por todo ello, me dio alegría saber que se empezaba el año flamenco tributándose un homenaje a Manuel “Torre” en Jerez, aunque fuera por los aficionados a los galgos y no al flamenco. Menos es nada. Algo le valió pasear con sus galgas vendrinas, llamadas Andújar y Amapola y anteponerlas incluso a cualquier contrato con algún Duque. Que así cuentan de su sentido de la libertad vivencial. Por nuestra parte dar las gracias a los organizadores del centenario de las carreras de galgos “Copa la Ina” por acordarse del fenómeno cantaor, ya que no lo hacen los de su gremio.
Tan sólo esperar que no sea cualquier asociación de protección al borrico o de salvaguarda del sombrero cordobés quien le tribute el próximo homenaje a su figura… que tampoco es de extrañar.
Los Caminos del Cante




