Miguel Mora invita a una visión desde el interior del arte jondo
16. Diciembre 2008 | Por loscaminos | Categoria: Actualidad“La Voz de los Flamencos” recopila los testimonios de más de veinte artistas
El final de cada año nos trae una avalancha de nuevas publicaciones y ediciones. Y el de este año nos ha deparado una agradable sorpresa porque es posible que estemos ante una de las mejores obras de salidas a la luz en este 2008 que se nos va. Se trata de del libro “La Voz de los Flamencos. Retratos y Autorretratos”, editado por “El Ojo del Tiempo” (Siruela, Madrid) y recopilado y escrito por el compañero Miguel Mora. ¿Y cuál es la razón de este más que grata sorpresa editorial? Fundamentalmente, la decidida vocación del mismo de que sean los propios flamencos, protagonistas al fin y al cabo de la cuestión, quienes se manifiesten sin fronteras. Todo lo que salga de los pareceres de los intérpretes cobra especial importancia porque son testimonios salidos de sus vivencias diarias. Miguel Mora ha conseguido, tras muchísimos años de trabajo y de persecución implacable de los mismos, publicar nada menos que 28 entrevistas a figuras tan relevantes como “Chano Lobato, la enciclopedia del sabor”; “El Chocolate, el duende era él”; “La Paquera de Jerez, chorros de sentimiento”; “José Menese, la militancia solitaria”; “Carmen Linares, la mirada femenina”; “José Mercé, el corredor de fondo que reventó el mercado”; “Mayte Martín, la generación exquisita”; “Miguel Poveda, cante grande del norte” o “Estrella Morente, el ruiseñor de La Alhambra”.

Esta relación de entrevistas podría entenderse como el valor álgido del libro, pero creo que la originalidad a la hora de lanzar y exponer otras entrevistas ha ganado la partida. Lo digo porque Miguel ha tomado a tres ilustres personajes, cada uno en su disciplina, y ha creado tres diccionarios flamencos en las voces de un cantaor (Enrique Morente), un guitarrista (Gerardo Núñez) y una bailaora (Eva la Yerbabuena). Cada voz de estos diccionarios son una nueva puesta en el sitio de muchos conceptos, ahora vistos desde el prisma de quiénes de sientan en la silla, afinan las cuerdas o dan giros sobre el escenario. He ahí su valor.
Para rematar la faena, el libro que contiene 440 páginas, ofrece un itinerario histórico por los hitos fundamentales del devenir del arte flamenco. Una cronología del protoflamenco, el flamenco y el antiflamenco; desde “la invención de la siesta de los Tartessios” hasta Camarón de la Isla. Por último, reseñar que las excelentes imágenes son obra de fotógrafos tan acreditados como René Robert, Paco Manzano, João Pina, Jerónimo Navarrete, Pepe Lamarca y Colita, entre otros. Se acompaña un CD con veinte cortes significativos de la discografía flamenca.

DICCIONARIO MORENTIANO
El hecho que representa que los flamencos hablen por sí mismos es importante. Van aquí alguna perla del Diccionario de Morente que incluye el libro de Miguel Mora:
-España. Siempre en la boca del cante: en los jaleos se decía antes: “¡España-Jerez!”. Claro que yo he llegado a decir hasta “Viva Grecia”. Ya no sabemos dónde estamos, ni lo que comemos. ¡No ha tenido que sufrir nada el flamenco hasta que le ha hecho caso España! Tuvieron que venir de fuera a convencerlos y aun así están dudosos, no le gusta a casi ningún burócrata. Y eso que parece que el flamenco es español. Resulta difícil decir que el flamenco es un arte de perseguidos, pero es verdad que procede de los barrios marginados… Pese a todo eso, el flamenco representa a la patria.




