Nimérez (Festival de Nimes)

26. enero 2011 | Por | Categoria: Opinión

El pasado jueves 20 de enero partía una expedición jerezana rumbo a Francia para presentar en el festival de Nimes el espectáculo Mujérez. Antes de llegar, hubo cierta zozobra, ya que problemas burocráticos de última hora impidieron viajar con el resto de la expedición a Juana la del Pipa, que llegaría al filo de la medianoche. No fue ésta la única anécdota de Juana, pues, veinte minutos antes de salir al escenario, se dio cuenta de que se había olvidado los zapatos en el hotel. Las cosas de Jerez. Menos mal que los servicios de intendencia del festival, como siempre, estuvieron diligentes y, con la ayuda de una bicicleta, le llevaron sus zapatos a Juana.

Antes del espectáculo, aprovechamos la luz del mediodía para visitar la plaza de toros elíptica y la ‘Maison Carrée’ y disfrutamos de las coquetas calles de Nimes. Para el aperitivo, nos paramos en el restaurante ‘La Casa Blanca’, donde finalmente decidimos quedarnos a almorzar en su patio, tranquilo y silencioso, en el que pudimos disfrutar de una animada conversación.

Caía la tarde y, tras el ensayo, llegaba la hora de la verdad. Mujérez se presentaba en la plaza elíptica de Nimes con la terna Juana la del Pipa, Dolores Agujetas y La Macanita, escoltadas por Diego del Morao y Diego de Agujetas a la guitarra, Tía Curra y Luisa Fernández al baile y Ali y Luis de la Tota a las palmas. La dirección técnica corrió a cargo de José María Castaño, Gonzalo López y Carlos Sánchez, acompañados espiritualmente desde la distancia por Alfredo Benítez.

Y no defraudó Mujérez. Naturalmente, no fue un espectáculo técnicamente perfecto, pues el flamenco de Jerez no es una técnica a la que el artista obedece, sino, más bien, momentos, destellos de duende, ese rayo de tiniebla del que hablan los místicos. Juana la del Pipa, con su energía vital y su personalidad en el escenario, brilló en los tientos-tangos; Dolores Agujetas hirió y dolió en las siguiriyas y en los martinetes; y Tomasa ‘La Macanita’ se coronó como reina de la soleá, vomitando todo el dolor acumulado en sus entrañas.

El espectáculo se cerró con un fin de fiesta en el que brillaron el baile de Luisa Fernández y Tía Curra, las palmas de los de la Tota y la sonanta de Diego del Morao y de Diego de Agujetas. Caía el telón, pero el público, entregado al arte de las mujeres jerezanas, no cesaba de aplaudir y los artistas volvieron a las tablas para culminar su actuación con una ‘pataíta’ por bulerías.

Jerez se había entregado a Nimes y Nimes se había entregado a Jerez. Los jerezanos que hemos acudido al festival de Nimes con el espectáculo ‘Mujérez’ nunca olvidaremos la acogida dispensada durante nuestra estancia allí. Todo fue perfecto. Y no sólo porque nos trataron con educación, sino, sobre todo, porque nos acogieron como hermanos, con un cariño que no acierto a describir con palabras. Todo fueron atenciones con nosotros. Y todo ello a pesar del gélido viento que sopló durante nuestra estancia. Pero el calor humano recibido de sus gentes lo compensó con creces.

Por unos días Nimes se transformó en una nueva ciudad del flamenco, Nimérez, en la que se fundieron la luz de la Provenza y la albariza de la tierra jerezana.

Juan María de Los Ríos (enviado especial)

Fragmento de la actuación de Mujerez en Nimes by canalFlamencoTV www.flamencotv.es


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One comment
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  1. ¡Bonita noche! ¡Gracias a vosotros, los jerezanos!

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